La tanda de penaltis, gloria y tumba del Barcelona de balonmano. El éxtasis hace un año en la Final Four de la Champions y el llanto en esta. Una serie calamitosa con cuatro fallos en cinco lanzamientos enterró a un conjunto azulgrana que durante el partido escapó dos veces del rincón de los condenados, pero terminó muriendo en el paredón de los siete metros. Ludovic Fàbregas cantó bingo en 2022 desde el mismo punto y, en este nuevo thriller, él fue el autor del último error. Antes los habían mandado fuera de forma casi idéntica Hampus Wanne, Melvyn Richardson y Dika Mem. Uno detrás de otro. Solo acertó Aleix Gómez. Demasiado lastre, incluso ante un Magdeburgo que también se dejó dos cuando ya daba el triunfo por cantado. Los culés cayeron en semifinales y no podrán enlazar su tercera corona seguida. Kielce y PSG buscarán la otra plaza en la final.

