Se movían las eliminatorias del Mundial en un abanico entre victorias cortas de última hora y tandas de penaltis, casi todo más relacionado con la épica que con la lírica. Pero en éstas saltó Francia al pasto para protagonizar una tarde plácida en la línea exhibida ya durante la fase anterior. Fluye el combinado que dirige Deschamps por el torneo, el que pueda que lo pare, con la que de momento se antoja superioridad insultante a partir de los cuatro tipos que se manejan arriba. Paraguay, próximo rival, no las tendrá todas consigo a estas horas. Por muy bien que defienda…

