El proceso de cambio en el Real Madrid es imparable, y a pesar de la resistencia de Kylian Mbappé, que en su primera temporada de blanco lleva ya 39 goles, no queda otra que mirar ya al futuro más inmediato… uno que pasa por Xabi Alonso y el esperado Mundial de Clubes que arranca el próximo mes. Y es que a pesar de que las señales de peligro de una debacle blanca, que estaban a la vista de todos, eran irrefutables, se prefirió negar la evidencia y tirar con lo que había en vez de buscar una solución.

