Los cerca de 1.700 vecinos de Darro llevan más de un año sufriendo una situación insólita: la imposibilidad de acudir a su consultorio médico habitual. El centro de salud tuvo que cerrar debido a las humedades provocadas por las filtraciones de la vivienda situada justo encima, ocupada desde hace dos años por una familia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *