Lo que comenzó como la alegría de haber ganado 35.000 euros con un cupón de la ONCE ha terminado convirtiéndose en un complejo proceso judicial para una vecina de 79 años de Los Alcázares, en Murcia, que no ha podido cobrar el premio al figurar en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, conocido como la lista de autoprohibición al juego.

