Nada más encajar el 4-0 del PSG en las semifinales del Mundial de Clubes, la primera reacción de Xabi Alonso fue dividir la cuenta de la goleada. El torneo y el correctivo parisino, aseguró el técnico, habían sido el final de la temporada, de la que él solo formó parte el último mes, y a la vuelta del verano el contador se pondría a cero. “A cero”, insistió con énfasis. El mensaje lo repitió hasta cuatro veces en 13 minutos de comparecencia en un intento de coger aire.

