El entorno social determina no solo los deportes que se practican, sino también aquellos que se llegan a comprender y los que se descartan por una aparente dificultad para interpretar sus reglas. Si alguien quiere, por ejemplo, explicar el fuera de juego en el fútbol en un entorno europeo o iberoamericano, lo hará desde la autoridad de la experiencia más que desde el hecho de haberse sentado a leer las reglas del juego. De tanto verlo, sabrá cuándo sucede; detallar una norma tan compleja será otra historia.

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