El Barça hizo aguas ayer en el Metropolitano. Unas aguas históricas. Los culés no sólo volvieron a arrancar perdiendo un encuentro más, mostrando sus flaquezas en defensa, sino que su despropósito de primera mitad, de la ida de las semifinales de la Copa de Rey, ya es legendaria: desde la temporada 53-54 no se iban al descanso con una derrota por cuatro goles. Y nunca antes el Barcelona de Flick había perdido por tantos tantos. La bofetada fue descomunal. Pero queda la vuelta, el 3 de marzo en el Spotify Camp Nou. Y el club catalán ya ha levantado marcadores similares: la última vez, en 2017, contra el PSG en la Champions League.

