La espeluznante caída de Lindsey Voon en los Juegos de Invierno de Milano Cortina ha acaparado todos los titulares del deporte mundial. La esquiadora estadounidense se lesionó de gravedad nuevamente al arriesgar y competir tras haberse roto el ligamento cruzado anterior 10 días antes. ¿Ambición desmedida? ¿Inconsciencia? ¿Temeridad? No es un caso único en el mundo del deporte, donde más de una vez los protagonistas, en arranques de competitividad poco justificables, han forzado la máquina estando lesionados o en precarias condiciones físicas.

