La familia Steeman ha perdido a un hijo y una madre en menos de 48 horas. Ese es el resumen del cruel desenlace de la semana negra que han vivido. Flora Van Limbeek, que conoció el fallecimiento de su pequeño Victor la noche del 11 de octubre, tres días después de su fatal accidente en la última prueba del Mundial de Superbikes en la categoría SSP300, sufrió un paro cardíaco el pasado jueves 13 por la tarde en su casa de Lathum. A pesar del esfuerzo de los médicos, no pudo ser reanimada y a los 59 años se unía al trágico destino de su hijo menos de 48 horas después.

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