Que una británica y un alemán que entrenan en Canadá compitan representando a España puede resultar chocante, pero en las modalidades de dúos de patinaje artístico sobre hielo (danza y parejas) no llama la atención, pues es algo corriente. Estas disciplinas altamente especializadas tienen un bajo número de practicantes, por lo que encontrar un partenaire compatible física, técnica y artísticamente hablando resulta muy complicado. Se realizan pruebas con deportistas tanto nacionales como internacionales hasta dar con la otra mitad ideal. En muchas ocasiones el compañero adecuado es de otro país y el equipo resultante debe elegir bajo qué bandera competir. Esto se traduce en que una parte significativa de las duplas de élite de danza sobre hielo, están formadas por uno o incluso dos patinadores no nacidos en la nación a la que representan. Es el resultado de la globalidad que, desde hace unos años, vive el patinaje artístico sobre hielo.

