En Valdebebas hay nombres que se pronuncian con normalidad y otros que se dicen con una pausa previa, como si merecieran atención extra. No suelen exagerar. Y cuando alguien, entre sonrisa y respeto, suelta un “es una bestia de la naturaleza, no tiene límites”, conviene escuchar. Víctor Valdepeñas (Madrid, 2006) todavía no ha cumplido los 20, pero su nombre ya circula por los pasillos de la Ciudad Real Madrid con la naturalidad de quien está dejando huella en una temporada que apunta a clave en su desarrollo.

