El Valencia se agarró a la salvación en un partido que fue un cataclismo emocional en Mestalla hasta que el árbitro pitó el final en el minuto 102. El equipo blaquinegro perdía 1-2 en el 90’ ante un muy buen Alavés -que se adelantó hasta en dos ocasiones en el estreno de Quique Flores- y ante una grada desesperada que cantó contra hasta Corberán en dos ocasiones. Pero Comert logró el empate en el 90’ y el equipo siguió buscando la victoria hasta que Hugo Duro provocó un penalti de Guevara. El delantero valenciano, suplente en los últimos encuentros, transformó la pena máxima en el 99′ y desató la locura en Valencia.

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