El Real Madrid de los últimos años responde a una <strong>estrategia </strong>deportiva por la cual<strong> la mayoría de los fichajes</strong> que <strong>llegan</strong> al vestuario del primer equipo blanco, lo hacen <strong>renunciando a mucho dinero</strong> y a promesas de titularidad complicadas de cumplir. En cambio, llegan a un club rodeado de historia, con una leyenda que crece temporada tras temporada y, sobre todo, a una entidad, con una estabilidad que muy pocos pueden presumir de tener.

