<strong>Sería sencillo recrearse en la indiscutible hegemonía madridista en Europa para darle la vuelta a un partido en Anfield y acabar goleando con una brillantez que asusta.</strong> Otro partido memorable, un nuevo recital para la historia. También podríamos aplaudir a rabiar esa capacidad de Vinicius para disfrazarse de superhéroe e incluso para aceptar una seria comparación con Mbappé como jugador diferencial del planeta fútbol en estos momentos. Todo se podría compatibilizar con la otra cara de la moneda, esa defensa de plastilina del Liverpool, que explica su posición en la tabla en la Premier League y las dudas que se han empezado a generar en torno a Klopp.

