"Un paso adelante contra el racismo"
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Era una decisión compleja, con una carga añadida de simbolismo que trascendía lo puramente deportivo. Por un lado estaba el frío y duro Código disciplinario y por otro, un ser humano atacado e insultado por el color de su piel.</strong> Por un lado, un reglamento que castiga con severidad (lógicamente) las conductas contrarias al buen orden deportivo, como lo es encararse y forcejear con un aficionado de la grada y por otro, la reacción desesperada y humanamente comprensible de quien está siendo herido con gritos de "puto mono" y "negro de mierda". Por un lado, la norma estricta disciplinaria; por otro, la necesaria lucha contra el racismo.