El pasado mercado de verano -el de invierno es ignorado de forma casi sistemática en los despachos de Valdebebas- trajo al Madrid dos piezas de ataque tras las salidas de Kroos, Nacho y Joselu. Mbappé y Endrick llegaron para reforzar la delantera, pero no hubo recambios para el alemán ni para el central formado en la cantera. La temporada ha evidenciado que el Madrid ha echado en falta la figura de tres especialistas en funciones muy concretas para los que no se ficharon alternativas, porque ni Mbappé ni Endrick son jugadores comparables en rol a Joselu, un rematador puro que, sin ir más lejos, el Madrid echó muy en falta ante el Arsenal, con más de 30 centros que no encontraron definición.

