El Bernabéu entró en pánico. Y el Madrid de Xabi Alonso, también. Borja Iglesias lo resumió mejor que nadie: “Parones, faltas… Ellos se han desesperado más de la cuenta”. Los de Claudio Giráldez, por delante en el marcador con el 0-1, llevaron el partido exactamente al terreno que querían: pausarlo, romper el ritmo y forzar la ansiedad blanca. El Madrid mordió el anzuelo y cayó en la desesperación. La roja a Fran García, infantil pero correcta, fue la chispa que encendió un final atropellado.

