Un gol sobre la bocina de Rumanía, en lanzamiento lejano a la desesperada, tumbó a España (27-28), que hizo méritos para sumar en su debut en la fase principal del Europeo femenino. Poco a poco le fue cogiendo la medida al rival, llegó a tener dos goles de ventaja, pero un par de ocasiones desaprovechadas para abrir más la brecha y alguna decisión controvertida de los árbitros abocaron a un final a cara o cruz del que salió triunfadora Rumania.

