El partido entre Valencia y Levante tuvo todos los ingredientes de un buen derbi -tensión, piques, nervios, emoción- y contó con una decisión arbitral que –aunque no influyó en el resultado final del partido- sí que merece un análisis al margen de todo lo que rodea a la rivalidad local. En el minuto 63, el colegiado Alejandro Muñiz Ruiz anuló un gol de Diego López, tras la revisión del VAR, por un fuera de juego previo, de Copete. Minutos después, la imagen difundida desde la sala VOR mostraba que, efectivamente, el talón del defensa sevillano estaba levemente adelantado, aunque en realidad con esa posición no cobraba ninguna ventaja ya que su cuerpo estaba de espaldas a la portería de Ryan. Aun así, la tecnología ha permitido ‘objetivar’ una decisión a pesar de las quejas que surgen con posterioridad.

