11 metros y un ascenso. Villalibre en el 128 firmó el billete de vuelta del Alavés a Primera división en el campo en el que firmaron el último descenso. Rober Pier que había completado un gran partido en defensa salió a por balón rechazado a la frontal y dejó la mano por detrás para despejar el balón. El Alavés no había tenido puntería en toda la noche, pero tenía a Villalibre. El delantero, que falló una ocasión ante Las Palmas que valía un ascenso, definió perfecto. Nervios de acero y a Primera. Gloria para el Alavés.

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