La noche que Neymar igualó a Pelé como máximo anotador de la selección brasileña, también le alcanzó en su desencanto con la Copa del Mundo. En 1966, lesionado y después de quedar fuera en Inglaterra, O Rei anunció que nunca regresaría al torneo que ya había ganado dos veces. Siempre tenía mala suerte, lamentaba, después de haberse lesionado también en el de 1962. Neymar perdió dos veces el Mundial. Después de la última, en los penaltis contra Croacia, dejó palabras que evocaron al convaleciente Pelé: “Decir que es el final sería precipitarme, pero tampoco garantizo nada”, dijo el futbolista, que en 2026 tendrá 34 años.

