Este año tampoco saltó la sorpresa. Ocurrió lo que aparecía en todas las quinielas. El Barcelona femenino se ha proclamado campeón de la Liga Femenina por octava vez y cuando quedaban aún cuatro jornadas por disputarse. Lo consigue después de golear al Sporting de Huelva en el Johan Cruyff por 3-0 el día en el que Alexia Putellas volvía a sentirse futbolista más de nueve meses después de romperse y ser operada de la rodilla izquierda. Jugó 20 minutos y dejó detalles para el delirio de la grada. Poco después la dos veces ganadora del Balón de oro, emocionada y manteada, levantaría el trofeo de campeonas de liga bajo la lluvia.

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