Un adolescente gallego nacido en octubre de 2004 le puso la rúbrica al triunfo del Liverpool en Villa Park (1-3). Cuando más sufría su equipo, a un cuarto de hora del final, Klopp llamó a Stefan Bajcetic Maquieira, que hizo gol en el primer balón que tocó. Hijo de un futbolista serbio al que alguien apodó el Francescoli de los Balcanes, que pasó sin dejar huella por un Celta noventero y acabó por afincarse en Vigo y en la estructura deportiva del club, este nuevo Bajcetic era juvenil de primer año cuando jugaba en el club celeste. Entonces, hace ahora dos años, el Liverpool lo reclutó y le convirtió de central a mediocentro. Y, con su clase y llegada, disfrutó como pocos el Boxing Day.

