A veces las cosas encajan de manera tan imprevista como cautivadora. El Real Madrid pagó lo que no quería para que Trent Alexander-Arnold llegara a tiempo para disputar el Mundial de Clubes, al llegar a Palm Beach se quedó temporalmente sin Mbappé, y esa baja le levantó el portón a Gonzalo, de manera que Xabi Alonso se encontró con uno de los mejores productores de centros del mundo y con la repentina aparición de uno de los cabeceadores más certeros que ha tenido el equipo en los últimos años. Y así desatascaron el partido: un balón preciso del inglés y el tercer gol en cuatro partidos del canterano. Ahí empezó a derretirse el armazón de la Juve, que vio cómo el Madrid avanzaba a los cuartos de final, que jugará el sábado en Nueva Jersey contra el ganador del Borussia Dortmund-Monterrey (22.00, Dazn).

