Si hay un final cuyo resultado pueda revelar lo que es el Tour, quiénes son los más fuertes, quiénes ganarán, ese es el de la Planche des Belles Filles (bueno, ahora, desde su prolongación en más de un kilómetro sin asfaltar en 2019, la Super Planche), que el viernes se asciende con Tadej Pogacar de amarillo. El asesino regresa al lugar del crimen siempre. Solo tiene una década de presencia en el Tour. Solo se ha subido cinco veces, pero quien ganó allí el amarillo en cuatro de ellas llegó a París de amarillo. Solo falló 2019, el año de la inauguración de la Super Planche. Llegó una fuga. La única vez que los favoritos del Tour no se jugaron la victoria en la rampa vertical. Ganó Teuns. Se puso de líder Ciccone. El ganador final, Egan Bernal, esperó a la penúltima etapa, a la abreviada etapa del Iseran, para vestirse por primera vez de amarillo.

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