Convendría que de una vez por todas se evaluase como corresponde el <strong>perjuicio inmenso de los clubes cuando ceden jugadores a las selecciones y caen lesionados</strong>. Un seguro no admite como variables una posible eliminación en Champions o una derrota decisiva en Liga que, a la postre, puede costar el título. Hecha esta aclaración previa, el caso de Ronald Araujo es digno de estudio.

