Isco Alarcón no pudo contener las lágrimas el martes cuando, con su triunfo frente al Elche, el Betis certificó de manera matemática su regreso más de 20 años después a la Champions. El capitán ha vivido una temporada muy complicada, marcada por las lesiones, y su reacción generó cierta inquietud y desató la rumorología sobre una posible retirada. Pero nada más lejos de la realidad… El propio futbolista malagueño se ha encargado de dejar claro que no se le pasa por la cabeza colgar las botas.

