Tiger Woods cumple este martes 50 años. Viendo su cuerpo maltrecho por las continuas operaciones (de la última el pasado octubre, la séptima de espalda, se está recuperando), el palmarés rebosante con 15 grandes, la hucha más que llena, un hijo que intenta abrirse paso en el mundo del golf y un montón de negocios y proyectos sobre la mesa, la lógica invita a pensar que el hombre celebrará este penúltimo día de 2025 disfrutando de los placeres de la vida, rodeado de familia y amigos junto a una chimenea navideña. Y claro, sin entrenar. Y sí, así sería en cualquier caso salvo para Tiger, a quien el medio siglo pilla en otro intento de resurrección deportiva que va más allá de la razón.


