El 8 de enero de 2014 Thomas Hitzlsperger (Múnich, 40 años) declaró públicamente su homosexualidad. El mediocentro del Stuttgart, el Aston Villa, el Everton y la Lazio había disputado más de 50 partidos con la selección de Alemania, de la que fue capitán. Con su gesto pretendió abrir una brecha en el gran tabú del fútbol. Casi una década más tarde sigue siendo un caso único. No existe otro jugador de una gran selección que se haya atrevido a salir del armario. Su figura cobra relieve en el restringido grupo de los futbolistas que resuelven emplear su fama para defender causas sociales. A propósito del Mundial, acaba de grabar un documental que se acaba de estrenar en la cadena ARD: ¿Pero por qué tenía que ser Qatar?.

