Cuando los resultados no acompañan, el primer señalado es el técnico. Es casi una norma de libro, de las que se aplican cuando las cosas no van bien. Y lo que le acaba de ocurrir al técnico del Leipzig, Doménico Tedesco, es un claro ejemplo.


Cuando los resultados no acompañan, el primer señalado es el técnico. Es casi una norma de libro, de las que se aplican cuando las cosas no van bien. Y lo que le acaba de ocurrir al técnico del Leipzig, Doménico Tedesco, es un claro ejemplo.