Sí, cierto, costó 80 millones, pero no deja de ser sorprendente que un futbolista de 22 años procedente del<strong> Mónaco</strong>, aunque con 99 encuentros en la <strong>Ligue 1</strong>, haya ocupado el puesto de <strong>Casemiro,</strong> el pivote intocable y que no tuvo oponente en la etapa más exitosa del Real Madrid desde <strong>Di Stéfano</strong>, con tanta naturalidad. El derbi en <strong>El Metropolitano</strong> confirmó el buen arranque del francés, que solo se ha perdido la final de la <strong>Supercopa</strong> (Ancelotti premió al once de París) y el de Liga ante el <strong>Mallorca </strong>por descanso.

