Supersónico París
Fuente: El País Original en elpais.com
Dos entrenadores echan los días ajustando piezas de sus lujosas máquinas, estudiándose con obstinación para librar una batalla táctica perfecta, moviendo en la pizarra bloques de presión y desplazando sus piezas como mariscales. Empieza el partido y aparece el fútbol, o sea los futbolistas. Cositas.