Colombia atravesó todas las fronteras, las de México, Estados Unidos y Canadá, pero quedó eliminado en una instancia demasiado inicial para las expectativas que su buen Mundial había despertado: en los octavos de final. La única selección que jugó en los tres países anfitriones de la Copa del Mundo 2026 perdió 4-3 por penales contra Suiza en el mediodía de Vancouver, tras el empate 0-0 en los 120 minutos, y sufrió un golpe que no significa un fracaso pero que sí huele a una oportunidad perdida. Colombia se despidió en la ambivalencia: invicta, aunque sin haber dado el salto de calidad para el que parecía preparado.

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