Desde el preciso instante en el que separaron sus caminos, el fantasma de su reconciliación ha planeado sobre cada torneo. La ruptura de Juan Lebrón y Ale Galán fue, probablemente, la más mediática de la historia del pádel, y años después sigue alimentando debates infinitos en redes sociales. Aunque hoy la posibilidad parece una utopía, una legión de aficionados suspira por ver de nuevo juntos a los que dominaron el mundo. Sin embargo, hay a quien esta narrativa le ha agotado la paciencia: Franco Stupaczuk.

