Si no puedes ganar… al menos no pierdas. Esa máxima que promulgan los equipos acostumbrados a convivir con la agonía en estas últimas jornadas cobró especial significado para un Girona que, en un final de locos, rescató un punto en Vallecas. Un gol de Alemao en el minuto 86 rompía el ‘pacto’ entre ambos y parecía sellar la permanencia de los de Iñigo Pérez pero fue entonces cuando apareció el arma secreta de Míchel. O más bien el eterno recurso del Girona: Cristhian Stuani. El uruguayo, a sus 39 años, sigue siendo decisivo en el club catalán y le bastaron seis minutos en el campo para agarrar un punto que bien puede valer una permanencia para los de Míchel. Un resultado que, además, certificó el descenso del Real Oviedo. 

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