Era el gran partido de la jornada. El primer Lakers-Warriors en el que participaban Luka Dončić y Jimmy Butler, dos fichajes recientes que han servido de revulsivo para sus equipos respectivos. Era también un vistazo de un encuentro que puede repetirse en las próximas semanas, cuando comiencen los playoffs de la NBA. Hubo que ser paciente tras un inicio tosco, pero al final no fueron defraudadas las expectativas que generó un clásico de la liga, dos grandes equipos del Oeste que nunca se dan por muertos en la pelea por el título. Golden State se impuso como visitante 123-111 en otra gran noche de Stephen Curry.

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