Eric Fagúndez tiene ya un recuerdo de por vida. En su primer monumento, en Bélgica, se metió en la fuga en pleno Tour de Flandes, aguantó con los grandes y se permitió incluso compartir relevos con ellos. El uruguayo habla en MARCA con naturalidad, sin exagerar, pero con el poso de quien sabe que ha dado un paso importante.

