Más de media parrilla estaba bajo investigación tras el GP de Canadá. Russell por frenar para que Verstappen le pasara bajo coche de seguridad, tras una queja de Red Bull; Norris por colisionar con Piastri; Ocon por hacer juego sucio con Sainz; y otro buen puñado de pilotos (Antonelli o Leclerc entre ellos) por no respetar el régimen bajo el coche de seguridad final. Muchos de ellos acabaron por delante de Alonso (séptimo), por lo que el asturiano salía del coche diciendo los de «en un par de horas espero ser cuarto», pedía a los comisarios.

