La Copa mola, dicen los marketinianos de la Federación. Ya va siendo hora de que no haya dudas sobre una competición única y más en el formato fetén, el todo o nada que es su esencia, esa que puso a la par al histórico y grandísimo Barcelona con el novel Intercity, un equipo de la tercera categoría del fútbol español con seis años de trayectoria y una afición que no acaba de nacer, que quizás ya esté en gestación después de epopeyas como la vivida en el vetusto Rico Pérez, un campo de prestado para quienes ejercían de locales. Tres veces se adelantó el Barcelona, tres le empató el Intercity, indomable cuando fue valiente, derrotado al fin (3-4) por un oportunista. El aguardado Ansu Fati volvió a aparecer en un momento decisivo, en la prórroga, para sacar al Barça de un apretón.

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