Siempre he dudado de la política de cantera del Madrid, que parece destinada a crear jugadores para el mercado y allegar fondos, al contrario de la del Barça, que sigue el propósito fundacional de todas ellas: alimentar a la primera plantilla y comprar fuera sólo lo que no se encuentra. Confieso que este verano hay motivo para las duda, pues el Madrid ha ingresado en torno a 200 millones con las ventas de Nico Paz (60), Gonzalo (40), Víctor Muñoz (20) y un largo etcétera que incluye a Álvaro Rodríguez, Mario Gila, Jacobo Ortega, Álex Jiménez, Valdepeñas, Mario Martín, Fran García… Eso ha dado aire para los fichajes de verano pese al descalabro del estadio, por su coste y su menor rendimiento del esperado, asunto que ha urgido al nuevo y discutible pelotazo en la Ciudad Deportiva, que reportará 370 millones salvo que la oposición lo frene..

