Era un partido en el que el único equipo que se jugaba algo era el <strong>Getafe</strong>. Al <strong>Madrid</strong> se la traía al pairo. No es que le diera igual la derrota, pero tampoco le hacía ascos al empate. Pero el <strong>Getafe</strong>, que necesitaba ganar, o empatar al menos, no marcó ningún gol. Le cuesta hacerlo cuando visita al <strong>Madrid </strong>en la Liga. De hecho, hace cinco años que no le mete ninguno, que se dice pronto. En aquella ocasión, además, lo hizo de casualidad. Marcó Portillo de penalti, de un penalti de <strong>Nacho a Molina</strong> que se inventó <strong>Melero López</strong>. Lo curioso es que <strong>Zidane</strong>, al acabar el partido, declaró que para el Madrid era necesario ganar un partido así para preparar el de tres días después ante el PSG en la vuelta de octavos de final de la <strong>Champions</strong>. Y resulta que ganó (1-2). ¿Una premonición, tal vez? ¿Sucederá lo mismo el miércoles próximo en Manchester? Ya se sabe que las meigas existen.

