Era, teóricamente, la noche reservada para el encuentro de Carlos Alcaraz y sus admiradores, que se habían rascado el bolsillo —entre 50 y 115 euros— para verle en vivo durante la primera velada oficial del torneo de Barcelona. El murciano, sin embargo, se dañó la muñeca el martes y finalmente tuvo que abandonarlo al día siguiente, dejando el vacío lógico cuando se marcha el principal reclamo. “Entradas agotadas”, se oía en los despachos del Godó. Y así era. Pese a la salida repentina de Alcaraz y el consiguiente chasco, Barcelona, enclave natural de tenis, respondió al cien por cien: gradas pobladas y dos buenos jugadores sobre la arcilla: el francés Arthur Fils se impuso al estadounidense Brandon Nakashima (6-2 y 6-3).

Seguir leyendo

xxx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *