Volvió el infierno del pavés al Tour de Francia y el equipo Jumbo sufrió las consecuencias. Tras once tramos de adoquín marcados por los pinchazos, las caídas y las aventuras por la hierba, Wout Van Aert, Jonas Vingegaard y Primoz Roglic, todos corredores del conjunto neerlandés, sufrieron los males del Infierno del Norte y se alejaron de las posiciones de privilegio, esas en las que Tadej Pogacar, campeón de las dos últimas ediciones del Tour, apretaba los dientes, sabedor de las dificultades que atravesaban sus principales rivales por el triunfo final en París.

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