Avalado por los inventos anteriores con los que transformó a Griezmann de extremo en un jugador total; a Llorente, de mediocentro en un portento capaz de desenvolverse en cualquier posición de la banda (incluso también de la delantera) o a Pubill, de lateral derecho en un central mundialista, Simeone no deja de intentar explotar el potencial de sus jugadores más allá de lo que pudiera imaginarse por las que ahora son sus posiciones naturales. De ahí que teniendo en cuenta el talento y la llegada de Mendoza, no haya dudado en probarlo como segundo punta.

