San Mamés no proporcionó a Amorim la sonrisa que sí le dio en la semifinal con el Athletic. El entrenador del Manchester United, que ha hecho una muy mala Premier, perdió su primer partido de la temporada en competición europea el día que no había que fallar. El portugués (40 años) acaba con mala cara su primera experiencia en el United, club al que llegó en noviembre procedente del Sporting Lisboa. Ni título, ni Champions, ni la alegría perseguida. “Hemos sido el mejor equipo sobre el césped y no hemos podido marcar. Sin marcar es difícil ganar. En la segunda mitad lo hemos puesto todo. No hemos jugado mal”, decía.

