La imagen se había visto ya por la frecuencia acelerada de victorias que Jon Rahm ha tenido en los últimos meses, pero no había sucedido en un grande. Kelley, la esposa de Jon, ex lanzadora de jabalina universitaria, se abrazó al campeón del Masters, mientras cogía a Kepa, que se lo pasó a los brazos de Jon. Entonces apareció Eneko, que ni siquiera tiene nueve meses. A continuación fue el abrazo a Edorta, a los suegros y a José María Olazábal. «Has estado enorme. Va a ser el primero de muchos, ahora a disfrutar», le dijo el de Fuenterrabia con la chaqueta verde puesta.

