De Augusta a Valderrama, otro Sergio García. Está feliz y bromista el golfista castellonense antes del inicio este jueves del LIV Andalucía (13.00, Movistar) en el campo de Sotogrande en el que se ha coronado ya cuatro veces en su carrera. Nada que ver con el jugador que en la última jornada del Masters rompió el driver después de una mala salida, fue amonestado y luego no pidió perdón. Son las dos caras de este hombre de fuertes emociones que a los 46 años sigue en la brecha mientras le da vueltas al futuro. En Augusta insinuó la retirada si el juego y el ánimo no le acompañaban y las dudas sobre la supervivencia económica de la liga saudí sin el dinero de Arabia alimentan esa incertidumbre. El ganador del Masters de 2017, una de las estrellas que fundó LIV, se ha cerrado las puertas del circuito americano y hoy no es miembro del circuito europeo y por lo tanto no puede disputar la Ryder, la competición en la que es el máximo anotador histórico. Pese a todo, Sergio sonríe. En Valderrama se siente en casa.



