Papa Diop es un héroe nacional en Senegal. Nadie olvida aquel gol en el minuto 30 ante la poderosa Francia, que jugó sin Zidane los dos primeros partidos, en el estreno de ambas selecciones en el Mundial 2002. Aquel gol en Seul y el baile posterior de todos los jugadores de Senegal en el córner se ha convertido en una de las imágenes icónicas de la historia de los Mundiales.

