«Espero que hoy se caliente esto, hermano». Con esta demoledora frase se despejó cualquier tipo de duda sobre lo que íbamos a presenciar horas más tarde <strong>en el Clásico.</strong> La conversación entre d<strong>os aficionados azulgranas en la previa del partido en los aledaños del Camp Nou</strong> fue como un golpe de realidad para entender, a la primera de cambio, el sentimiento de un aficionado culé que está viviendo una lucha interna con el club tras saltar a la palestra el polémico<strong> ‘Caso Negreira’. </strong>

